Desde nuestro sindicato denunciamos públicamente la situación de caos absoluto vivida este fin de semana en Sevilla.
La coincidencia del partido del Betis, seis procesiones y la afluencia masiva por el buen tiempo ha dejado una ciudad desbordada: venta ambulante sin control y veladores invadiendo aceras impunemente. Lo que debería haber sido una jornada de disfrute se ha convertido en una tarde para olvidar debido a la falta de previsión y autoridad en nuestras calles.
Señalamos directamente la parálisis de un Ayuntamiento que sigue sin avanzar en unos presupuestos clave. Sin partidas para dispositivos especiales, es imposible garantizar la seguridad que Sevilla merece en eventos de esta magnitud. No podemos permitir que la desidia política convierta a nuestra capital en la «ciudad del caos» mientras la plantilla de la Policía Local sigue trabajando bajo mínimos y sin el respaldo económico necesario.



