Un nuevo fin de semana vuelve a poner de manifiesto la grave escasez de efectivos policiales en los distintos eventos celebrados en la ciudad, una situación que se repite con demasiada frecuencia y que genera importantes problemas de organización y seguridad.
La falta de planificación y de recursos fue especialmente visible en los accesos y salidas del Estadio de la Cartuja, donde se produjeron situaciones de caos circulatorio y aglomeraciones debido a la insuficiente presencia de agentes de la Policía Local para regular el tráfico y garantizar la seguridad de los asistentes. A estos problemas se sumaron las incidencias registradas en el centro de la ciudad con motivo del traslado de la Hermandad de Los Javieres, un evento que requería una coordinación policial adecuada y una previsión acorde a la afluencia de público.
Esta reiterada ausencia de dispositivos policiales suficientes no es fruto de la casualidad, sino de la incapacidad del equipo de gobierno para gestionar de forma eficaz los recursos humanos y económicos necesarios. A día de hoy, seguimos esperando que el alcalde sea capaz de coordinarse con su delegación de Hacienda y Recursos Humanos, cuya falta de entendimiento y de planificación parece convertirlos más en adversarios que en aliados a la hora de garantizar un servicio público esencial como es la seguridad.
Mientras tanto, los ciudadanos sufren las consecuencias de esta desorganización, los agentes trabajan en condiciones de presión y sobrecarga, y la imagen de la ciudad se ve seriamente perjudicada. La seguridad y el correcto desarrollo de los eventos no pueden seguir dependiendo de la improvisación ni de la falta de previsión. Es urgente que el Ayuntamiento adopte medidas inmediatas y asuma su responsabilidad antes de que la situación derive en problemas de mayor gravedad.



